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Maternidad

La odisea de comprar zapatos en tallas pequeñitas

Este fin de semana fuimos al mall a buscar un par de zapatos nuevos para Little Monster, porque las sandalias que le compró su abuela hace un mes ya le aprietan un poco.

La verdad nunca me hubiera imaginado lo complicado que sería encontrarle unos zapatos a Little Monster para que caminara. Desde que nació tiene los pies gorditos -o de empeine ancho, como me dijeron en una zapatería- por lo que no todos los zapatos le entran, y si a eso le suman que enrosca los deditos cada vez que intento probarle unos, pues es aún más difícil jajaja.

Esas primeras sandalias las compramos en un centro comercial en México, donde de acuerdo a las medidas, era tamaño 11 mexicano. Fuimos ahí porque sabemos que en las zapaterías mexicanas hay más variedad y existencia de cada modelo de zapatos para niños, pero a pesar del amplio surtido de zapatos de su talla, pocos le quedaban pues la mayoría eran cerrados, lo que no le permitía que le entrara el pie. Sólo hubo un par de sandalias rosas, que fueron las que le compró su abuela y que estuvo usando a diario durante casi un mes hasta que empezamos a notar que se le salían los deditos por enfrente.

Una señora en la zapatería donde compramos las sandalias me comentó que buscara acá en Estados Unidos zapatos de la misma talla pero W (de wide, ancho), que tenían mayor amplitud especialmente para pies gorditos como lo de mi hija.

Llegando al mall fuimos primero a Gymboree, porque como era una tienda exclusiva de bebés y niños, pensé que ahí encontraría al menos un par. Creo que nunca había entrado a esa tienda, había mucha ropita súper bonita y con descuentos porque es fin de semana de Labor Day, pero debía enfocarme pues no iba a eso. Tenían muy pocos modelos de zapatos de niña, y aunque eran muy monos, todas las tallas eran demasiado grande para ella.

Después entramos a Crazy 8, donde también había zapatos muy bonitos y sandalias de colores ultra veraniegos, pero todos en tallas ligeramente más grandes de la que necesitábamos, así que nuestra visita fue tan corta como en la primera tienda.

Finalmente entramos a Rack Room Shoes, donde había más modelos a escoger tanto de zapatos deportivos como sandalias y zapatos de vestir, sin embargo batallamos porque nuevamente no habia de la talla de Little Monster. Le medimos unas sandalias muy coloridas en talla 5, y a pesar de que le quedaban bien de lo ancho, de lo largo aún le faltaba como un centímetro para que le quedaran bien.

Así que empecé a buscar qué modelos había disponibles en talla 4. Hubo unos que ni de chiste le entraron y otros que sólo con verlos sabía que no valía la pena siquiera hacer el intento. Encontramos unos tenis de Hello Kitty en talla 5 que sí le entraron, no le quedaban grandes y eran fáciles de poner. El problema era que estaban demasiado pesados y Little Monster apenas si podía caminar con ellos, se movía como si tuviera pegamento en las suelas de los zapatos y no pudiera mas que levantarlos un par de centímetros. Descartados.

Seguí buscando y buscando, pidiéndole a la muchacha que nos estaba atendiendo tallas 4 y 5 de los que creía podrían quedarle. Después de varios intentos, por mera suerte o equivocación, nos pasó unos tennis color rosa claro en talla 5. Un poco rendida porque ya no quería seguir emocionándome para luego desilusionarme, se los medí y resulto que ¡sí le quedaron!

Se los pusimos y después de unos segundos de quedarse de pie mirando hacia abajo para examinar sus nuevos zapatos, comenzó a caminar por el pasillo de la tienda de un lado a otro. Nuestra búsqueda había terminado. De momento.

Como inicialmente iba en plan de comprar otras sandalias, decidí continuar con el recorrido de tiendas. Es increíble como antes de tener hijos uno ni se fija en ciertas cosas, por lo que por mera ignorancia se me ocurrió que fuéramos a una DSW que estaba cerca del mall a buscar unas sandalias para Little Monster. Llegamos y volteo para todos lados buscando la sección de niños. No encuentro la sección de niños. Sigo avanzando dentro de la tienda y no veo la sección de niños. No hay sección de niños. ¡Nunca me había fijado que sólo venden zapatos para mujeres y hombres en tallas de adulto! Me reí de mi misma y de la metida de pata de mamá novata que acababa de cometer. Y vámonos de la DSW.

Por último fuimos a Ross, donde por supuesto no encontré nada porque era un caos el área de zapatos para niños, y a estas alturas lo último que quería era echarme un clavado para encontrar unos zapatos talla 5 de niña entre tantos 7, 8 y 9 en adelante todos revueltos. Al menos ya llevábamos los tennis rosas y no nos fuimos con las manos vacías. Ese par de sandalias tendrá que esperar.

Soy Lucy, diseñadora gráfica mexicana, acuariana y una mamá millennial. Me encuentro viviendo por primera vez el cambiante e inesperado viaje de ser madre, día a día con Papá Millennial y nuestra pequeña Little Monster. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

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