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Estilo de vida

Yoga, un mes después

Recientemente acabo de cumplir mi primer mes asistiendo a clases de vinyasa yoga, y aunque parece poco tiempo, los cambios en mí son notorios.

Físicamente me siento muy bien, más flexible, con más fuerza y los días que sé que voy a tener clases me siento con mucha energía, sabiendo que por la tarde llegará mi hora del desestrés diario. Emocionalmente me siento más tranquila, menos ansiosa y con mayor capacidad para mantener la calma en situaciones en las que regularmente podría estar a punto de estallar o soltarme llorando.

Y es que el yoga ha sido para mí no sólo el ejercicio que me hacía falta, sino también una especie de terapia donde he logrado conectar cuerpo y mente para comprender y manejar mejor mis emociones y frustraciones.

el estudio de yoga una mama millennial

Haciendo padmasana durante una de mis clases. Foto: El Estudio de Yoga

Al inicio de cada clase comenzamos activando la respiración ujjayi, que consiste en inhalar por la nariz de una manera lenta y profunda, y exhalando del mismo modo, haciendo un ligero sonido cuando pase el aire de regreso por nuestra garganta (para que me entiendan, suena parecido a Darth Vader). Además, damos a cada sesión una intención o propósito, con el que trabajaremos durante toda la clase, y el mío en casi todas, ha sido ser más paciente y reducir mi ansiedad.

Quizás es un poco apresurado decir que hacer yoga ha mejorado mi vida, pero al ver estas mejoras en el breve tiempo que llevo asistiendo a clases me motiva a continuar y postura a postura, hacer del yoga parte de mi estilo de vida.

¿Haces o haz hecho yoga alguna vez? ¡Cuéntame en los comentarios!

Soy Lucy, diseñadora gráfica mexicana, acuariana y una mamá millennial. Me encuentro viviendo por primera vez el cambiante e inesperado viaje de ser madre, día a día con Papá Millennial y nuestra pequeña Little Monster. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

This article has 4 comments

  1. mirari

    yo estuve haciendo un buen anyo yoga, me gustaba mucho pero algunas posturas me machacaban las rodillas, ahora de vez en cuando hago en casa, excluyendo esas posturas que en las clases eran un poco obligatorias…

    • Lucy - Una mamá millennial

      Fíjate que yo me lastimé ambas rodillas hace unos diez años cuando jugaba voleibol y derivado de eso no puedo hacer casi ningún deporte o ejercicio porque al segundo o tercer día comienzan a dolerme, pero con el yoga ni una sola vez me han dolido, incluso las siento más fuertes que nunca, entiendo que hay distintos tipos de yoga, quizás el que practicabas no era el adecuado (podría ser, no soy experta jajaja), pero mientras sigamos haciendo un poquito de actividad dentro o fuera de casa está excelente. ¡Saludos y gracias por comentar!

      • mirari

        mi problema es el menisco, con una rodilla operada y la otra aûn no (pero deberîa), doblar las rodillas al extremo es muy doloroso…

        • Lucy - Una mamá millennial

          Ohh, entonces sí es pesado para ti, hay muchas posturas donde se doblan completamente las rodillas, pero como te comento, lo importante es hacer poquito ejercicio donde podamos y cuando podamos

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