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Maternidad

“Quiero todos los beneficios de la licencia por maternidad. Pero sin tener hijos”

Hay una mujer llamada Meghann Foye, que recientemente acaba de publicar un libro llamado “Meternity”, haciendo un juego de la palabra maternidad en inglés “maternity” cambiando el inicio por ME, que quiere decir “yo/mí”. El libro trata básicamente de una fantasía personal de la autora: una mujer profesionista decide fingir un embarazo y tomar su licencia por maternidad –falsa, sin bebé, parto ni nada- para dedicar tiempo a “reflexionar y descubrirse a sí misma”.

Ella dice que la idea de su libro surgió porque después de 10 años en su trabajo con horarios larguísimos y proyectos demandantes con fechas de entrega cero flexibles, sentía envidia de las mujeres embarazadas que tomaban su licencia de maternidad cuando se acercaban sus fechas de parto, porque piensa que las mujeres sin hijos también tienen derecho a tomar un descanso para tener tiempo para ellas y reencontrarse, haciendo una pausa en su vida laboral muy a la Julia Roberts en “Eat, Pray, Love”. Ajá. Porque los primeros meses después del parto son el momento idóneo para que una se descubra a sí misma, salga de viaje a recorrer el mundo, se vaya todo el día a un spa y se la pase pensando y reflexionando sobre el sentido de la vida. Breaking News Meghann: las bajas o licencias por maternidad no son vacaciones.

Cuando nace un bebé, lo último que tiene una madre es tiempo para ella, pues ahora está a cargo de un diminuto ser humano que no puede hacer prácticamente nada y depende totalmente de su madre y/o padre. Cuando nace un bebé, los ratos libres que antes tenías para perder horas en Facebook, ver maratones de series en Netflix o las salidas espontáneas con las amigas prácticamente se vuelven inexistentes. Cuando nace un bebé, cada segundo de tu día se planea y piensa poniendo en primer plano a ese nuevo ser humano. Cuando nace un bebé, a veces no puedes ni ducharte o ir al baño cuando ya está nuevamente llorando porque le tomes en brazos. Cuando nace un bebé, lo que vas a descubrir son todas las formas, colores, olores y texturas de lo que vacía en cada pañal. En pocas palabras, cuando nace un bebé, te conviertes en madre y durante esa licencia o baja por maternidad que tanto envidia esta mujer, lo último que haces es pensar en ti.

El argumento principal que la llevó a tener esta idea, es que siente que debe haber un balance entre vida y trabajo, que el trabajo no sea lo que tome por completo tu día y absorba cada minuto de tu tiempo, por lo que esa “meternity” es algo que deberían tener todas las mujeres (e incluso los hombres) independientemente si tienen hijos o no. Tratando de ser muy comprensiva y poniéndome un poco en su lugar, entiendo que a veces el trabajo puede ser demasiado demandante y requiera hacer horas extras en algunas ocasiones. Entiendo lo que intenta explicar cuando dice que debe haber un balance vida-trabajo. Lo que no entiendo es cómo esta mujer se pone a decir que los padres y madres gozan de privilegios cuando se van siempre a las 5 o 6 de su trabajo porque deben recoger a sus hijos, y lo compara diciendo que en ese caso, ella tiene también debería tener derecho a salir antes y no quedarse horas extras cuando alguna amiga haya tenido una mala experiencia amorosa y necesite de su apoyo acompañada de unas margaritas. Esto último lo dijo en un artículo para el New York Post, donde afirma que son válidas.

Lo que esta mujer parece no entender es que ser madre y tomar la baja o licencia por maternidad no es un descanso. Es exactamente lo opuesto a un descanso. Lo que más me molesta es que todos los días padres y madres luchan por licencias de maternidad más justas y considerables, mientras que ella en medio de su frustración -ocasionada porque obviamente no sabe lidiar con sus propios problemas personales y laborales- diga que quienes tenemos hijos gozamos de privilegios, trabajamos menos horas y por lo tanto, no nos estresamos tanto. Para ella, una licencia por maternidad es algo envidiable porque descansas (ajá) y te relajas del trabajo. Yeah, right.

Traduzco un extracto de toda la sarta de estupideces que ella dijo:
Para las mujeres que siguen un camino “tradicional”, esta pausa llega de manera natural a finales de los 20 o principios de los 30, cuando una boda, un embarazo o un bebé significa que tu vida personal se convierte en lo principal. Pero para aquellas que siguen el “otro” camino, ese tiempo socialmente impuesto de espacio para reflexionar sobre una misma quizás nunca llegará.

Me queda claro que esta mujer o está loca o no tiene ni la más mínima idea de lo que es ser madre. Una licencia por maternidad no es un tiempo para descansar, reflexionar ni descubrirte a ti misma. Cuando tuve a mi hija recuerdo que los primeros meses fueron terriblemente agotadores. Tenía que hacerme cargo de una hermosa bebé indefensa, cambiarle pañales llenos de popó a veces explosiva y de manera masiva, llorar de frustración porque mi hija no quería comer más que de un solo pecho y tenía los pezones todos agrietados y adoloridos, además de hacer todo lo anterior mientras me recuperaba de una cesárea no planeada.

Lo último que pasaba por mi cabeza era “Mmm, ¿qué voy a hacer con mi vida?” Es más, ni siquiera recuerdo haber tenido algún pensamiento completamente coherente durante esos primeros meses, lo único que quería era darle a mi bebita lo que necesitara y que se sintiera segura y tranquila con mamá.

Entiendo que en ciertos países mas “desarrollados” a las mujeres jóvenes les llama menos la atención tener hijos y en algunos casos hasta casarse porque desean enfocarse en su vida profesional, y que muchas mujeres en un país con 300 millones de habitantes se podrían sentir identificadas lo cual la ha hecho ganar mucho dinero y hasta obtener sus 15 minutos de fama.

Sin embargo, creo que todas las madres coincidimos en que tener hijos es maravilloso, pero definitivamente, es algo muy demandante y sí es trabajo, un trabajo para el que no te pagan y en el cual nunca hay vacaciones, pero que con mucho gusto y amor lo hacemos. Ser madre no te da más flexibilidad ni tiempo para ti, aunque es cierto que creces y maduras como persona a un nivel que un trabajo jamás podría proporcionarte.

Qué bueno que esta mujer sienta que debe haber un balance entre vida y trabajo. Pero qué mal me haga menos el trabajo de una madre y piense que cuando tenemos hijos trabajamos menos. Vamos a ver si sigue pensando lo mismo cuando tenga a sus propios hijos, porque dice que sí desea ser madre. No le deseo el mal a nadie, menos a Meghann, solo espero que la vida le dé gemelos o trillizos, para que viva plena y completamente su licencia por maternidad que tanto envidia.

Puedes leer el artículo del New York Post aquí.

Soy Lucy, diseñadora, mexicana y una mamá millennial. Soy madre de una pequeña de tres años de nombre Lucía, a quien cariñosamente llamo Little Monster en el blog. Tomo la maternidad con una taza de té y mucho sentido del humor. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

This article has 5 comments

  1. yentoncesmeconvertienmama

    Madre…. Como se puede comparar una cosa y la otra, es un no lo entiendo. Yo en mi baja por maternidad hice de todo menos dedicarme a mí misma. Si se quiere tomar un kit-kat laboral te puedes coger una excelencia, pero compáralo con la baja por maternidad….

  2. Verónica Reng

    Si es que opinar sin saber es muy fácil.
    No digo más tu lp has explicado muy bien. Vaya gentuza egocéntrica.

  3. Carolina Beltran

    Para eso son las vacaciones 😐

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