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Maternidad

11 cosas que aprendí de mi lactancia mixta

Hace algún tiempo te conté la triste historia de mi fracaso con la lactancia, una lactancia mixta. Tras haber compartido mi experiencia y todo lo que sentí, muchas madres me agradecieron por haber hablado de eso que pocas se atreven a decir en voz alta: a veces la lactancia no funciona como lo esperábamos.

Para mí, mi lactancia fue un fracaso, por el simple hecho de que no logré hacerlo de manera exclusiva. Desde luego esta es solo mi percepción y algo que solo yo puedo decidir, pues fue así como me llegué a sentir en un determinado momento.

Hoy, me he perdonado y aunque la lactancia de Lucía no resultó ser la experiencia mágica y feliz que yo imaginaba, he dejado atrás la culpa que durante mucho tiempo me nubló el corazón.

He entendido que lo mejor que puedo hacer es aprender de cada experiencia que me deje la maternidad, tanto buena como mala. Por eso, y con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, quiero compartirte las 11 cosas que aprendí de mi lactancia mixta.

Que un mal inicio no es sinónimo de que las cosas vayan a salir mal

Lucía nació por cesárea, y entre el hecho de que estuviéramos separadas tantas horas después de su nacimiento, más lo medicada y cansada que yo estaba, hizo que el inicio de la lactancia fuera muy difícil. Recuerdo haberme sentido derrotada ese primer día, cuando ni la asesora de lactancia del hospital logró que Lucía tomara bien mi pecho. Eventualmente en casa lo intenté cada vez que podía y logré mantener una lactancia mixta durante ocho meses.

Que las cosas no siempre son como uno lo planea

Yo soñaba con amamantar a mi hija, había pensado que durante un tiempo sería la única manera de alimentarla. Me cree expectativas demasiado altas quizás, y no me preparé mentalmente para un “¿y si no puedo?”. En ese momento fue un golpe muy duro, pero ahora entiendo que las cosas no siempre suceden como las pensamos.

Que no porque se mire fácil quiere decir que lo sea

Yo antes veía esas fotos de madres dando pecho y -como cualquier persona, supongo- pensaba: “es tan natural, debe ser facilísimo, casi automático”. Pues no. Resulta que puede haber decenas de problemas con la lactancia. Yo no sabía y durante mucho tiempo pensé que no había hecho bien las cosas, cuando simplemente hubiera sido posible resolverlas si hubiera pedido ayuda.

Que no debo culparme porque hice lo que pude

Esta lección aplica para cualquier cosa en la maternidad. Las madres hacemos lo que podemos con lo que tenemos. Ni todas tenemos toda la información del mundo, ni somos sabelotodos, ni somos superpoderosas, ni tenemos todos los recursos para hacer absolutamente todo a la perfección. No debo sentirme culpable, porque hice lo que pude con lo que tuve.

Que no soy mejor o peor madre si solo tuve una lactancia mixta

Sí. Hubo un tiempo en que sentí que era una mala madre o que era una perdedora en esto de la maternidad por no haber podido amamantar a mi hija como lo manda la naturaleza. Pero el hecho de poder o no dar el pecho, no me hace mejor o peor madre.

Que lo más importante es que mi hija estuviera bien

Está es una de las cosas en las que probablemente pensamos más las madres desde el momento en que nacen nuestros hijos: mientras ellos estén bien, será lo mejor. Si yo no logré alimentarla solo con mi leche, le daría la fórmula que fuera necesaria, para que ella estuviera bien.

A pedir ayuda

Está fue la lección más grande que me dejó mi lactancia mixta. A no tener miedo a pedir ayuda, a que si tengo algún problema o duda, pregunte sin avergonzarme ni preocuparme.

A informarme más 

Hoy ya sé que existen crisis de lactancia y que se puede retomar una lactancia que habías dejado. Si hubiera tenido esa información en mis manos, quizás hubiera logrado tener una lactancia materna exclusiva. La información es poder, hagamos todo lo posible por continuar siempre aprendiendo e informándonos.

A valorar más la lactancia

Antes veía la lactancia como algo tan natural y normal, que realmente no me daba cuenta de lo valiosa que es. Hoy sé que ese oro líquido es lo más importante y lo mejor que podemos darle a nuestros hijos como madres.

A defender y aplaudir a todas las madres lactantes

Hay aún tantos juicios y tabú acerca de la lactancia, que me siento obligada a defenderla y hablar por ella. Las mujeres que logran tener una lactancia materna exclusiva y/o extendida son mis heroínas. Son súper mujeres, llenado a sus hijos de amor. Es algo digno de defender y aplaudir.

A perdonarme

Por último, pero muy, muy importante. Mi lactancia mixta me enseñó a perdonarme. A no guardarme rencores porque las cosas no salieron como yo deseaba. A no sentir culpa por no haberle dado realmente lo mejor en su totalidad a mi hija. Me pedí perdón por haber sido tan dura conmigo misma. Me pedí perdón porque aunque no logré lo que soñaba, le di lo mejor que pude a Lucía.

¿Hubo alguna lección que hayas aprendido de tu lactancia?

Soy Lucy, diseñadora gráfica mexicana, acuariana y una mamá millennial. Me encuentro viviendo por primera vez el cambiante e inesperado viaje de ser madre, día a día con Papá Millennial y nuestra pequeña Little Monster. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

This article has 2 comments

  1. Jhoana

    Uff ;( aún estoy en el proceso de perdonarme, mi bebé tuvo lactancia mixta desde su día 1, por el dolor de la césarea deje le dieran formula antes de yo amantarlo apenas está por cumplir los 3 meses y sólo lo amamante 1 mes a lo mucho, me pasaba igual se dormía o de plano lloraba mucho muchoooo porque no me salía casi nada… hubiera querido hacer muchas cosas diferente pero no lo hice y aún me pesa demasiado, gracias a dios mi bebé esta muy sano y creciendo mucho pero perdonarme me esta costando demasiado. Leer tu artículo me ha hecho sentir mucho mejor, gracias por comprartir… un abrazo!!!

  2. Vania Hernández

    Te abrazo mucho. Honro tu lactancia y el aprendizaje que te dejo <3 Te quiero

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