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Maternidad

¿Soy una mamá rara? ¿Por qué no encajo con las otras madres?

A veces pienso que soy una mamá rara. Otras creo que soy una mamá tan común y normal como cualquiera, solo que no he encontrado en mi ciudad esa famosa tribu de madres que se reúne todos los fines de semana con los hijos, haciendo playdates para que ellos jueguen mientras ellas toman café y se ponen al día con el chisme.

Antes de continuar debo aclarar que sí tengo amigas mamás, y son muy, muy buenas amigas, a quienes quiero y adoro con el alma, con quienes puedo durar horas hablando de lo bueno, lo malo y lo apestoso de la maternidad. Pero son amigas que he hecho por el blog. Y son amigas que viven lejos. Y a las que solo veo una vez al año, si bien nos va. Son mis amigas, con las que sufro porque quisiéramos vivir más cerca o poder viajar más seguido para vernos y que nuestros hijos se conocieran no solo por voz o foto.

Pero un grupo de mamás en donde vivo, no tengo. A veces culpo el hecho de que mi ciudad sea tan pequeña. Aunque 1 millón de habitantes no es tan poca cosa, no he encontrado un grupo de personas con las que me sienta a gusto o lo suficientemente cómoda para mantener el contacto. La verdad es difícil encontrar mujeres con los mismos intereses, mismo humor y con hijos de la misma edad en una ciudad pequeña. Al menos ese es para mí el combo ideal para que un grupo de mamás funcione.

No quiero sonar pretenciosa, pero la mayoría de las interacciones en los grupos de mamás locales que veo en Facebook a veces no las entiendo. Pareciera que es requisito saludar diciendo “¡Hola mamitas y pancitas!“. Y eso me parece un poco ridículo y demasiado “rosa”, al menos para mí. Lo digo con toda la mejor intención del mundo y con toda la buena onda posible. Sé que hay gente que auténticamente es así de dulce pero… No sé, a veces me da la impresión de que para formar parte de un grupo de mamás tienes que pretender ser perfecta y tierna o aspirar a serlo.

Tampoco considero estar amargada. De hecho, (y comento esto porque me lo han dicho en repetidas ocasiones) tengo un gran sentido del humor, suelo dar excelentes consejos en cualquier tema que se me pida y soy una gran amiga, dispuesta a entrarle al quite de manera incondicional. Sé que lo soy, no solo porque me lo han dicho, sino porque me conozco. Así que basicamente…

No soy una mamá rara

Pero, ¿entonces por qué no encajo con los grupos de mamás? ¿Por qué me aburren sus pláticas, que siento que son lo mismo y lo mismo una y otra vez? ¿Por qué noto cero interés en hacer amistad conmigo, aunque lo intento? Creo que soy una mamá como cualquier otra.

Amo a mi hija, cuido su alimentación, somos team colecho en casa, hacemos porteo cuando el clima se presta, me interesa su educación y desarrollo. Estoy bastante sumergida en el tema maternal. Tanto así que tengo un blog y mi trabajo real, por el que me pagan, es escribir artículos de maternidad. ¿Entonces qué pañales está pasando? (¿Ven? La maternidad es mi pan de cada día).

Soy perfectamente normal. Común y corriente. No soy una mamá rara. No lo soy.

¿O quizás si soy una mamá rara?

Ok. Por otro lado, quizás sí tengo un poquito de mamá rara. Pero poquito, lo prometo.

Empezando porque no pinto la maternidad como la experiencia perfecta que nos venden en todos lados. Sí, es hermosa y sin duda lo mejor que me ha pasado, porque no hay nada que se le compare a ese sentimiento de haber creado vida y que esa vidita venga y te coma a besos, te abrace cuando duerme y te diga “Te amo mamá” solo porque le sonreíste. Tengo mi lado cursi y amoroso, por supuesto que sí, imposible no tenerlo siendo madre, especialmente siendo una mujer hipersensible como yo.

Pero también tengo mi lado oscuro, ese lado sarcástico y realista que no a todas las personas agrada porque tenemos la tendencia de querer hacer todo sugar-coated. Me gusta la honestidad, no me gusta andar por las ramas y muchas veces no puedo evitar mostrar desagrado cuando alguien finge no saber de lo que hablo o intenta verme la cara de tonta.

Me gusta hablar de la maternidad tal y como es: de todos colores. Así como hay días buenos, hay días malos. Y yo expongo ambos en cantidades similares, pero creo también que hablo más a profundidad de los malos, porque sé que hay otras madres, ocultas, en algún rincón del planeta, que se sienten malas madres por no sentir que la maternidad es un camino de rosas.

Soy una mamá sincera, honesta, sarcástica, y quejosa, pero también soy transparente, divertida, payasa, amorosa y cursi, soy real e imperfecta. Soy un poco de todo. Quizás por eso no encajo. Quizás sí soy una mamá rara después de todo.

Foto Mujer en Shutterstock

Soy Lucy, diseñadora, mexicana y una mamá millennial. Soy madre de una pequeña de tres años de nombre Lucía, a quien cariñosamente llamo Little Monster en el blog. Tomo la maternidad con una taza de té y mucho sentido del humor. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

This article has 12 comments

  1. Mariela Peña Alvizu

    Jajajaja eres una mamá normal!!! Porque todas tenemos algo de raras!!! A veces es difícil encajar con otras madres, creo que es lo natural, sobretodo cuando te consigues con grupos en los que son radicales con algunos temas y como bien lo dices quieren parecer perfectas. Lo importante es disfrutar la maternidad, cada quien a su estilo

    • Lucy Ortega

      Buen punto, ¡todas tenemos algo de raras! Aunque sí me gustaría tener un grupo de mamás en mi ciudad, la disfruto mucho (de todos modos casi no salgo porque prefiero quedarme con mi hija en casa jajajajaja)

  2. Kiara

    Pues en realidad todos somos raros 🙂 Y eso es lo que nos hace especiales… ser lo mismo que otros es absolutamente aburrido jaja… sigue asi que tal como eres… eres la heroína de tu nena 🙂

  3. Katiuska

    Me causo gracia el post, no eres rara, pero las amigas madres no solo hablamos de maternidad, debe ser eso lo que te pasa.

    • Lucy Ortega

      Jaja qué bueno, esa era la idea! En realidad es al revés lo que me pasa, que las que he encontrado solo hablan de maternidad y pues.. hay mil cosas más de las que podemos hablar, algún día encontrare algunas

  4. Yudi Cardona

    Jajajaja me encantó el post!!! Yo concluyo que nos somos raras pero sii diferentes, eso sí, cada una ,la mejor para sus hijos!

  5. Ana María Torres López

    Creo que si vivieramos cerca, seriamos grandes amigas, a mi me pasa exactamente lo mismo, no puedo con el hecho de mostrar la maternidad todo el tiempo de un solo color, la vida esta llena de miles de situaciones y de esta forma no se vuelve en algo monotono a lo que ahora llaman perfecto.

    • Lucy Ortega

      Coincido, hay cientos de cosas que definen cómo se vive la maternidad y todo es parte de ella. Creo que en la maternidad no hay espacio para “la perfección”, aunque la experiencia en general es perfecta tal y como es, incluyendo lo bueno y lo malo.

  6. Laura • Moon Mommy

    A mi me pasa exactamente igual !!! Hasta llegué a pensar que era la única y que definitivamente ando mal o_O jajaja. Pero ahora que leo este post me siento mejor y muy identificada.
    Abrazos Lucy !

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