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Embarazo

Más despacio que tengo prisa

Desde hace una semana comencé a sentir dolores en la pelvis e ingle, muy diferentes a los que había padecido durante el final del primer trimestre ya que esos fueron en la cadera y el nervio ciático. Estos dolores, que no sé bien cómo describir, los siento como si me hubiese golpeado o estirado los músculos o ligamentos de más pues sólo se presentan al caminar y cuando hago un poco de presión con los dedos.

Intento no buscar en internet causas o remedios para los síntomas que se me han ido presentado en el transcurso del embarazo pues desde luego no hay nada más confiable que la opinión de un doctor, pero admito que sí he recurrido a él sólo para ver si lo que siento entra dentro de los malestares “normales” de un embarazo pues digamos que soy un poco exagerada o apresurada al asumir o imaginarme lo peor cuando algo me duele o me molesta.

Encontré que podría ser una disfunción de la sínfisis púbica (¡vaya nombre!) que es cuando se produce dolor en la sínfisis púbica, que es la articulación que une las dos mitades de la pelvis. Regularmente aparece durante la segunda mitad del embarazo y presenta los siguientes síntomas además del dolor en ingles y zona púbica:

  • Dolor de espalda, dolor pélvico posterior o dolor de cadera.
  • Un chasquido en la zona del pubis y el dolor puede bajar al interior de alguno de los muslos o sentirse entre las piernas.
  • Dolor que por lo general empeora al separar las piernas, caminar, subir o bajar las escaleras, o dar vueltas en la cama.
  • Dolor que se acrecienta durante la noche y puede que no te deje dormir. Levantarte para ir al baño en el medio de la noche puede resultar muy doloroso.

De todos los síntomas el único que no he sentido o quizás no he notado es el del chasquido en la zona del pubis, y el más notable es el dolor que empeora al separar las piernas: me pasa al caminar, al subir o bajar del coche y principalmente, cuando doy vuelta en la cama para acomodarme para dormir me arrepiento de hacerlo justo después de que comencé a girar, el dolor en esa posición casi me provoca llorar.

Como tengo cita hasta la próxima semana con mi ginecóloga y tenía otra cita ayer por la tarde con mi médico general en el seguro social de mi trabajo, decidí preguntarle a ella, es una doctora un poco mayor y bastante seria, así que siempre le cuento las cosas como si yo fuera una niña pues siento que me va a regañar, aunque es algo que nunca ha hecho.

Al contarle de mis síntomas (omitiendo, claro, mi investigación en línea) me dijo que necesito bajarle un poco al ritmo acelerado que llevo, pues le conté que trabajo en un segundo piso y debo usar las escaleras varias veces al día. De entrada me dijo que no más escaleras, sólo puedo usarlas al llegar al trabajo y al irme por las tardes, lo que indica no más salidas a comer. Además me recomendó que caminara más lento, algo casi imposible para mi pues suelo caminar como si me fuera persiguiendo la policía o algún agente de cobranza. También debo reposar por las tardes y no hacer ningún esfuerzo físico: no agacharme, no levantar cosas pesadas y hasta debo ponerme la ropa sentada. En fin, ser casi dependiente de lo demás, agh.

Será algo difícil pues no me gusta perder el tiempo haciendo cosas tan sencillas como esas pero deberé ser muuuuuuuuuuy paciente y dominar mi instinto de apresurarme. Espero sentirme mejor en los próximos días, aunque sé que probablemente deba seguir haciendo todo a velocidad tortuga.

Soy Lucy, diseñadora, editora y mamá millennial. Amo escribir y compartir reflexiones, experiencias y consejos que puedan ayudar a otras mamás. Creo que la maternidad debe tomarse con una taza de café, mucho sentido del humor y un toque de amor propio. Me apasiona hablar de autocuidado, ocio familiar, libros y salud mental

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