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¿Realmente se embracilan los bebés?

“No la cargues, porque se embracilan”. Uuuuy, cómo odiaba que me dijeran eso cuando recién nació Little Monster. “Si la acostumbras a estar siempre en tus brazos al rato no vas a poder hacer nada porque no va a querer que la sueltes”, “la vas a hacer muy insegura”, “no va a querer estar con nadie mas que contigo”, etcétera, etcétera.

Como mamá primeriza, nerviosa y con miedo de equivocarme, los primeros días hacía caso de estos consejos. Veía a mi pobre hija que lloraba porque no se podía dormir en su moisés, pero “tenía” que dejarla un ratito para que no se acostumbrara a que con sólo llorar un poco vendría mamá corriendo al rescate.

Al principio obedecía como si la mentada embracilada en verdad fuera lo peor del mundo, por supuesto que no quería echar a perder a mi hija. Después de un par de días, me costaba un poco de trabajo hacerlo y empecé a repetirme a mí misma: “déjala un ratito, no le pasará nada, que no se acostumbre para que puedas hacer tus cosas”, una y otra vez, como si estuviera memorizando las tablas de multiplicar. Yo creo que no pasaron ni diez días después que nació mi hija, cuando gracias a mi personalidad acuariana dije “¡A la ch*ngada la embracilada, es mi hija y la quiero abrazar!”.

¿Que no iba a querer que la soltara? Pues si yo tampoco, que estuve esperándola nueve largos meses, para que por fin llegara y no la abrace todo el día, ¡si antes la tenía pegada a mí, en todos lados y a todas horas, éramos una sola! Que “no iba a querer estar con nadie mas que conmigo”, ¿y? Si su madre soy yo, ¿qué tiene de malo que prefiera estar conmigo, algo tan natural?

Y aunque nunca hice pública mi decisión, ni se lo hice saber a quienes me aconsejaban de no hacerlo, lo hice. Little Monster tomó muchas siestas en mis brazos durante sus primeros meses, en ocasiones me daba sed o ganas de ir al baño, pero aguantaba un poquito, con tal de no incomodarla y ver sus ojitos cerrados mientras descansábamos las dos en el sofá o la cama. Después de todo, ¿cuánto tiempo iba a poder cargarla de esa manera, con esa tranquilidad y paz que caracteriza a los bebés recién nacidos cuando duermen? Me encantaba cargarla, dormirla y abrazarla. Ella era feliz en mis brazos y yo me sentía tranquila sabiendo que no había lugar en el mundo más seguro para ella.

Con el paso del tiempo y de su desarrollo, poco a poco ella sola fue distanciándose de mis brazos. El primer cambio que noté fue alrededor de los seis meses, cuando ya empezaba a mantenerse sentada por sí sola. Yo la tomaba para arrullarla y ella quería sentarse, por lo que poco a poco la arrullada horizontal cambió a vertical. Una noche, cuanto tenía unos nueve meses, por fin se quedó dormida con la cabeza en mi hombro y sentí un poquito de tristeza al ver que mi hija estaba creciendo y se quedaba dormida en mis brazos como niña y ya no acostadita como bebé.

Y así fueron llegando otras etapas de su desarrollo, el gateo, sus primeros pasos, el comenzar a golpear y experimentar con sus juguetes, que poco a poco fueron ocupando los tiempos que ella pasaba en mis brazos, y aunque aún se acerca para darme abrazos largos alrededor de mi cuello y después regresar a jugar, sé que tanto ella como yo disfrutamos mucho la etapa de la “embracilada”.

Hoy, un año después, mi hija es una niña normal, juguetona y feliz, a quien le gusta dar y recibir abrazos de su papá, mamá, tías y abuelos. Incluso en ocasiones aún nos pide que la levantemos en brazos, pero es una niña tan despierta que le llaman la atención otras cosas y después de unos minutos pide que la bajemos para continuar explorando y jugando.

Me da gusto haber escuchado mi -muy novato- instinto de mamá, esa vocecita dentro de mí, que me convenció de hacer lo que yo creía correcto y natural para mi hija. Me siento muy orgullosa y feliz de haber disfrutado al máximo esa pequeña etapa tan corta, en la que tus brazos son el único lugar en el mundo donde quieren estar.

Foto: Mamá con bebé en Shutterstock

Soy Lucy, diseñadora, mexicana y una mamá millennial. Soy madre de una pequeña de tres años de nombre Lucía, a quien cariñosamente llamo Little Monster en el blog. Tomo la maternidad con una taza de té y mucho sentido del humor. Comer, leer, dormir y escribir son mis placeres.

This article has 14 comments

  1. papa un bicho raro

    A nosotros nos pasaba algo similar, pero siempre recuerdo las palabras de varios pediatras “no hagáis caso de lo que os digan, sois sus padres y los que sabéis que es lo mejor para vuestro hijo”

    • Lucy - Una mamá millennial

      ¡Esos son excelentes pediatras! Indudablemente nadie como los propios padres saben lo que es mejor para los hijos. Una queja que me he encontrado de muchas mamás, al menos acá en México, es que la mayoría de los pediatras las regañan o les dicen cosas similares a las que me decían a mi de la embracilada y de que la leche materna no es suficiente. Hay muchos profesionales que siguen pasando esos mitos y creencias erróneas.
      ¡Un saludo y gracias por comentar!

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  4. Tini

    Wow! Me encantó esto… tengo un bb de 1 mes y todo el tiempo lo tengo recostado sobre mi… no se queda en ningun lugar ni dormido ni despierto solo en brazos y me he sentido mal y desesperada por q no puedo hacer nada de quehaceres de la casa…ni pipi… ni comer si no esta mi esposo q lo cargue mientras yo hago mis cosas por q no se qeda ni por un ladito un ratito NO! tiene q ser en brazos… y pienso pues esta chiqito y nos necesita para sentirse seguro pero mi mamá mi abuela..amigas dicen q es mi culpa que yo lo embracile! Y me siento tan mal 🙁 no se cuando va a parar el no poder hacer nada por tenerlo en brazos pero la verdad es que a la misma vez lo disfruto tanto!!!!!!! Me encanta tenerlo dormido sobre mi….. solo me estreso cuando veo q tengo tantas cosas x hacer en casa y fuera de casa que no puedo hacerlas…ni siquiera en la carreola se queda cuando vamos al super o donde sea…. ahora te leo y me siento mas mal que yo estoy deseando q ya se quede en otro lugar q no sean mis brazos para yo poder hacer un poco de lo q hacia en mi vida antes de el….te leo y veo q tienes razon que pronto va a pasar y tal vez me arrepienta de haber deseado q mi hijo fuera mas independiente…. me siento mal y a la vez me siento bien de estarlo haciendo ahorita….. creo q tengo q disfrutarlo y dejarme llevar lo que dure que nada es para siempre!!
    Gracias!!

    • Lucy Ortega

      ¡Hola Tini! Qué bueno que te gustó mi post, pero sobre todo, que te haya hecho sentir mejor. A veces nos olvidamos que nuestros hijos solo serán bebés durante un tiempo corto, así que debemos aprovecharlos. Te comparto un tip: si quieres hacer cosas en la casa o ir al súper sin soltar a tu bebé podrías hacer porteo, es una maravilla, te lo recomiendo mucho. ¡Gracias por comentar!

  5. Beth

    Mi bebe aun tiene dias, recientemente le tocaron sus vacunas y la pobre ha estado muy incomoda y no encuentra otro refugio mas que en mis brazos, me siento tan agusto de sentirla pegadita a mi, que como dices “estuvimos 9 meses juntas”, pero en mi cabeza resona el “la vas a embracilar” de la abuela/tia/etc que me hace sentir mal y me hace pensar que cuando vuelva a trabajar a ella le sera dificil adaptarse, pues nos despegaremos y no habra brazos de mamá en quien sentirse segura 🤔🤔🤔☹️☹️☹️

    • Lucy Ortega

      No te sientas presionada por esa creencia, ahorita es justo lo que necesita: los brazos de mamá. ¡Te mando un abrazo!

  6. Diana Esmeralda

    Aaaah recien tuve a mi nena y también hago caso de ese instinto, me quedan cinco semanas de licencia y cómo no querer tenerla conmigo en todo momento, incluso cuando duerme la extraño. Me gusta mucho tu blog.

    • Lucy Ortega

      ¡Hola Diana! Muchas gracias por tu comentario, disfruta a tu nena estos días, abrázala todas las veces que quieras y continúa siguiendo tu instinto, porque el tiempo vuela. ¡Un abrazo!

  7. Vianney Morales

    Creo que los que dicen ser expertos también se equivocan y desconocemos su niñez o ni padres o mamis son. Pero estoy segura que la etapa más maravillosa para disfrutar a tu hijos es cuando son bebés y antes de caminar. Yo me detecte arrugas en el brazo izquierdo y deduzco que es por cargar a mi bb y creo un día se quitaran y mi pequeño no volverá a dormir en mis brazos. Es cansado y desesperante por la vida y sociedad moderna, pero el amor no pasa de moda y el tiempo no perdona errores ni vuelven estas oportunidades así que abrazarlos y besarlos es el escudo protector con que los podemos blindar para su futuro y dormir en paz porque los besamos hasta enfadarlos….Y que lo recuerden será lo mejor.

  8. Claudia Rodriguez

    No sabes lo que me alivió me dio al leer esto. Te lo juro, que la gente nos decia exactamente lo mismo a mí y para mi esposa. Soy un mexicano nacida y criado en los EE. UU., Así que realmente no creía en este concepto, pero luego de tantas advertencias, comencé a creer. Pero por mucho que intenté no cargar a mi bebé, sentí una culpa terrible. Todo esto para decir, a la chingada con la embrasilada.

    • Lucy Ortega

      Y justamente eso es lo que más necesita un bebé: los brazos de sus padres. Nunca te sientas culpable por cargar “demasiado” a tu bebé, el tiempo vuela.

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